13 marzo, 2008

Berlusconi


Una chica italiana le pregunta a Berlusconi cómo puede hacer frente a la precariedad laboral y a su salario de miseria. Y el fascista le dice que lo que debería hacer es casarse con un chico rico como su hijo No haré más comentarios. Pero si este tipo gana las elecciones en Italia sería para llorar. Porca miseria!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Aquí queridanónima no te dijo nada porque si empiezo con los italianos no acabo. Pero me voy a animar. A pesar de mis críticas a la situación actual de Cataluña, preferiría mil veces vivir en Cataluña que en Italia. Si mis eperiencias en viajes con catalanes no han sido buenas, las experiencias con italianos, dentro y fuera de Italia, casi siempre han sido pésimas. Eso no quita el 10% de personas italianas estupendas no cenutrios (tomo tu porcentaje al revés, jaja), que existen en Italia.

Al hilo de tu post, tienen, por tanto, el presidente que merecen. Un payaso operado. Por mi forma de ser, chocan conmigo frontalmente. Tienen todos los defectos que detesto de los españoles pero elevados exponencialmente. Picaresca, mentira, mala educación, machismo, envidia, falta de seriedad, son ruidosos, cotillas y críticos con su vecinos, adoran las apariencias... Y cuanto mas al sur, peor. Y además les ocurre tristemente como a muchos estúpidos españoles con Portugal: nos desprecian ligeramente.

Bueno, ya que realmente no me identifico con el carácter español, con el italiano ya es que reboto. En fin, lo de los catalanes y vascos es mas una crítica a lo que ha llegado a ser su sociedad que a ellos mismos. Los critico porque me apena lo que eran y lo que son. Lo de los italianos va contra su esencia. Por tanto, se me puede considerar como italianófoba.

Por el contrario mis preferencias no disimuladas van hacia los argentinos por su profundidad psicológica y conocimiento de sí mismos y de los otros (aunque son peligrosos, jaja), y hacia los griegos por su amabilidad, sencillez y saber vivir. También me gusta como sabes Portugal por su dulzura y educación (aunque siguen sin asimilar que una mujer pague la cuenta, brrr), Francia por su amabilidad y personalidad (aún con sus tópicos) y me sentí en Inglaterra como en casa (aunque critique su historia sé que son como yo y con todos mis defectos). Los alemanes no son santo de mi devoción, para nada, pero al contrario que los italianos, en los viajes no molestan jamás. Bueno, no voy a seguir con mas paises que a nadie le importan mis experiencias y preferencias, pero así me salió lo que escribí. Si España me cuesta a veces, Italia es ya superior a mis fuerzas. Saludos.