28 julio, 2008

Usted no es de aquí


Quienes han trabajado en cooperación con el llamado tercer mundo advierten de una peligrosa fauna, de origen occidental, que se caracteriza por querer ser más lista de lo que es en realidad. Parten de la base de que el mundo civilizado es el de aquí y que todos los demás, al ser más pobres, deben seguir ciegamente nuestros firmes pasos y nuestras estruendosas ideas, sean acertadas o no. No sería la primera vez que nos encontramos con quienes quieren trasplantar a Somalia o Nicaragua la estructura de atención primaria de un país escandinavo, sin caer en la cuenta en el profundo abismo existente y obviando componentes culturales fundamentales. Si peligroso es este tipo de especie, no lo es menos el caso contrario, el de los que consideran que hay asuntos sobre los que los forasteros no debieran ni atreverse a opinar. De ahí la vieja costumbre de echar al pilón a cualquiera que viene de lejos y que se atreve a advertirnos de las barbaridades que se cometen cuando tiramos la cabra desde el campanario, convertimos la ribera de un río en un malecón de cemento o arrasamos un bosque para construir un aeropuerto inútil. Incluso ser de un sitio y haberte ido a vivir a otro también te anula para poder dar una opinión. Es por eso que cuando se regresa en verano al pueblo no se pueda ni criticar que hayan pintado de rosa fucsia las piedras de la iglesia, ni que en el puente del siglo XVI hayan colocado unas farolas con diseño mal copiado de Miró o Mariscal. Los que pensábamos que la globalización desterraría frases rancias como “cállese, que usted no es de aquí” nos hemos vuelto a equivocar.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 28 de julio de 2008.

4 comentarios:

Hitos dijo...

Cuando el sentido común falla es cuando se utilizan ese tipo de argumentos, tanto de un lado como del otro.

Ruth dijo...

Sabia entrada y muy necesaria en los tiempos que corren para la inmigración, como para los "turistas" que regresan de vacaciones a su pueblo natal.
Aproveho para compartirte una cita que viene bien en esta entrada, dice Sócrates: "No soy ciudadano de Grecia, ni de Atenas tampoco, pues soy un ciudadano del mundo".
Cuando las personas en su divagar y diambular en esta tierra, se quedan en blanco y en su mente se repiten sin cesar tres preguntas que retumban diciendo así: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? las personas en la búsqueda a la respuestas que incesantemente le vienen a la mente, es cuando podemos percibir un cambio de conducta y de aceptación de que todos los seres humanos somos iguales.
No quiero resultar pesada, que me pongo a escribir y me pierdo, recibe un gran saludo y buena entrada.

Juan Antonio Doncel Luengo dijo...

Una cuestión de base es si cabe comparar las civilizaciones entre sí y una vez realizada la comparación jerarquizarlas de mejor a peor, con el objeto de usarlas como modelo a imitar o a evitar. O tal vez no se puede hacer una aproximación tan global, y sí hay que ir más a distintos pormenores en concreto.
Por ejemplo hace poco he leído a un antropólogo que dice que la forma política "Estado" está acabada, lo que yo creo que, además de ingenioso, previsible o positivo, es una apreciación exagerada.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

En cualquier caso, no me negarás que -como provocación para el debate- es interesante, equiparable al fin de la Historia de Fukuyama. Yo creo culturas no hay unas superiores y otras inferiores. Lo que sí que existen es normas y estructuras organizativas más (o menos) respetuosas con la dignidad humana universal). Pero no unamos una cosa con la otra.