15 octubre, 2008

Las preguntas de Marcos


Marcos tiene nueve años y una bondad innata, de la que descoloca a qualquier otra persona independientemente de la edad. Ayer veíamos juntos las noticias. Unos emigrantes lloraban al ver que sus chabolas habían sido destruídas. Se quejaban de que no les habían dejado sacar ni sus enseres personales, ni su ropa, ni sus pasaportes. Un marroquí rescataba media botella de aceite de entre los escombros. Con la voz casi entrecortada, Marcos me dice que quiere hacer tres preguntas que transcribo casi literalmente:

¿Por qué no les han dejado sacar sus cosas, puesto que las casas no tienen piernas y no se iban a ir a ningún lado?

¿Por qué les dejan sin casa?

"De la tercera pregunta ya no me acuerdo, creo que sólo tengo dos" - me dijo.

Así que estoy la espera de que un responsable político o judicial venga a casa y le explique a Marcos estas cosas. Yo soy incapaz de hacerlo. 

La foto de José Alfonso, impactante y muy lograda, ha sido publicada en EL PAÍS.

5 comentarios:

UnaExcusa dijo...

Quería dejar un comentario, porque me gusta Marcos y me gustan sus preguntas. Pero tampoco se me ocurre qué decir...

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Es lo que pasa, que uno no sabe que decir. La cuestión es que alguien tendrá que decir algo.

Sara dijo...

La fotografía es impresionante, de las que acongojan, pero más lo hacen las preguntas de Marcos, porque...cómo le explicas a un niño de nueve años lo injustos que somos los adultos.
Besos,
S.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Pues no se lo explicas, Sara, no se lo explicas. Esperas a que alguien te dé una respuesta convincente. Yo la estoy esperando. En cualquier caso, me resisto a educar a un hijo diciendo que todos los adultos son injustos, prefiero que sepa que la injusticia existe y que hay que luchar contra ella. Por eso me encanta leer con él los libros de valores, porque enseñan a cooperar en lugar de competir, e intentan impregnar de un sentido de justicia universal. Será por eso que no les gusta a algunos esa asignatura.

uno cualquiera dijo...

desde luego no es fácil explicarle a un niño el comportamiento de los adultos, pero enseñándole los buenos valores y principios que deberíamos tener todos es posible que algún dia en el futuro esta sociedad nuesta cambie de forma de pensar( ya que los niños son el futuro)
Un saludo Maria