08 febrero, 2009

Domingos de invierno


Echar un vistazo a la prensa, consultar el correo, recorrer los blogs, preparar comidas para la semana, leer de un libro en el sillón, una película en la sobremesa, un tiempo para jugar, ver el sol por las ventanas, fotografiar un atardecer por encima de los tejados y disfrutar del silencio, una de esas cosas que tanto se echa en falta en las ciudades. Hay gente que los odia. Yo también lo hice, pero ahora creo que los domingos, el día del sol, son uno de esos momentos que no me importaría que se eternizaran. ¿Será esto uno de los indicios de la vejez? 

10 comentarios:

PereGil dijo...

y en dia de sol, entre olores de fogones, renglones llenos de intriga, ode pasión, la emoción de una pelicula, las risas de los juegos, o el calido frescor de un atardecer,.......
......a quién le preocupa la vejez ??

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Pues quizá tengas razón. En cualquier caso la pregunta no era una preocupación, era una duda.

Y gracias por venir y comentar, PereGil

Anónimo dijo...

Un buen plan,para el domingo...Al leerlo ,era como sintu y yo compartiesemos nuestro domingo en la lejania,con la maravilla deni siquiera conocernos.

No es simbolo de vejez,estas costumbres las tenemos muchas personas independientemente de nuestra edad,aunque a los más jóvenes,otros jóvenes no entiendan que lo hacemos.

Es una gozada, un domingo,cuando estamos cocinando para la semana,no dejamos de estar preparandonos para el no parar de nuestras vidas diarias,y esta forma de pasar el día ,es nuestra forma de recargar las pilas para los proximos seis días.
No es vejez,es vida,tú vida la mía...tiempo para pensar,crear,decidir...soñar...sonreir.

Alicia Vernok dijo...

Lo es, lo es.

Mírame a mí, salgo por ahí casi todos los sábados y el domingo me levanto (moderadamente) temprano para comprar la prensa y pasar la mañana de leyenda.

Call me viehuno!!!!

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo:

Estaría bien poder eternizar los domingo para así evitar confrontarnos con esa realidad aversiva que todos los lunes nos espera. Pero la vida nos fuerza a padecer lo que no queremos como estímulo para que, cuanto antes, lo cambiemos.

Recibe un muy fuerte abrazote amigo.

Nieves dijo...

Has descritos mis domingos preferidos.
Sin tenerlo planeado me han llamado y he salido esta mañana, la verdad, estaba deseando llegar a casa para comenzar con mi rutina, nuestra rutina de los domingos.
No se si será cosa de la vejez, pero a mi me encanta.

Saludos. Nieves.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Veo que lo que yo creía mundo viejuno, es hasta un escenario apetecible para más de un ser humano. No sé si alegrarme o acordarme de algún refrán.

Departamento de Português dijo...

Añádele visitar alguna ruina (hoy, por ejemplo, he estado en el castillo de Belvís de Monroy) o algún bosquecillo de castaños, robles, encinas o almeces, con la familia y, efectivamente, ahí está el otoño de la vida (¡con 41 años!). Eso es lo que nos pasa por ser pequeño-burgueses.

Chema DG

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Chema, esas visitas se hacen los sábados. El ser tan joven te hace perderte en lo que es el manual del perfecto viejuno

Los viajes que no hice dijo...

Los domingos. Ah. Hay que descubrir los domingos...