15 febrero, 2009

Domingos soleados de invierno

La luz ya ha dejado de tener ese tono anaranjado que nos gusta a los aficionados a la fotografía. Antes de las nueve,  por insignificantes que sean, todos los objetos parecen ganar una belleza singular con esa luz. Las personas también. A lo mejor la solución a los problemas del mundo es madrugar.

5 comentarios:

Los viajes que no hice dijo...

Ayer salí a hacer fotos. Me llevo la cámara a Mérida, porque esto de tenerla sólo los fines de semana... No voy a aprender nada en veinte años, así que trastearé con ella todos los días.

No sé si es madrugar, yo soy más de trasnochar. Lo cierto es que la luz naranja es bonita y da ese tono dorado que sienta tan bien... :P

saphou dijo...

Eu sou mais apreciadorda do pôr-do-sol. Mas o tom alaranjado do nascer ou do pôr-do-sol, sem ninguém por perto, são um alívio para a mente e para o corpo, sobretudo se o mar também estiver ali. Sempre que posso, passeio pela praia sozinha. Cada vez as pessoas me metem mais medo.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Em Portugal, virado ao Atlântico, o Pôr-do-sol é mais bonito.

Medo. O que é isso?

Um passeio pela praia é sempre o melhor para pensar, desde que não esteja cheia de surfistas, pescadores e outros elementos.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo:

Precioso amanecer que parece un atardecer. Tanto el amanecer como el atardecer son términos medios, el cuerpo está relajado. Buena solución para los conflictos.

Recibe un abrazote amigo.

Alvaro Moreno dijo...

Pon mas fotos de Badajoz. Son Bonitas.