22 junio, 2009

Escurrir el bulto


Hace un par de fines de semana las páginas de este periódico en internet echaban humo a causa de una noticia en la que profesores culpaban a los padres de muchos de los problemas de la educación. Y allá se lanzaron como fieras los progenitores a llenar la red de comentarios insidiosos en los que se echaba en cara a los docentes los meses de vacaciones de los que disfrutan. Tampoco se quedaron mancos los docentes, que parecían formar parte de un grupo de trabajadores que ejercían sus labores con perfección y al unísono. A los chavales ni los mencionamos, porque ya ha calado esa falacia conservadora que sostiene que cada nueva generación es más ignorante que la anterior.

Lo más interesante de todo esto es que un asunto de este tipo pudiera competir en participación e interés con el último fichaje millonario o con la excentricidad de un concejal. No es mala señal que la educación se convierta en un asunto de debate y de discusión, pero sería muchísimo más constructivo si fuéramos capaces de no echar balones fuera y asumir nuestros fallos, tanto los individuales como los colectivos. Así que sería bueno que los padres asistieran a las reuniones del colegio, que éstas fueran en un horario amoldado a los padres y no al de los propios docentes, que fuera obligatorio que el profesorado se reciclara cada año y que ampliáramos la capacidad para reconocer nuestros propios errores. Si escurrir el bulto fuera un deporte olímpico, España conseguiría medallas en todas las categorías. Pero no lo es. Así que empecemos a dar ejemplo, en casa y en las aulas, porque lo que nos jugamos no es poca cosa.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 22 de junio de 2009.

P.S.

Problema de Física. Calcule el ángulo de visión de la pizarra del niño que está en la parte superior izquierda de la fotografía. Si fuese igual a cero, averigüe si la culpa del fracaso escolar de dicho alumno recae en los padres, en la profesora, en la Junta de Extremadura, en Unicef, en las multinacionales o en el propio alumno. Razone su respuesta.

4 comentarios:

Equilicua dijo...

Otro problema de física:

Si vestimos a todos los alumnos iguales ¿Qué colores debemos emplear?

1.- Depende del precio, o de si los alumnos son de pago o de beneficencia.

2.- Debemos vestir igual a los niños y a las niñas, aun a riesgo de confundir identidades sexuales.

3.- Lo que digan el cura y el alcalde, por este orden.

4.- Del color que tengan en la tienda de al lado, que su dueño es además, amigo de los del AMPA.

5.- Escurrimos el bulto y votamos por desvestir a la seño, pero en privado.

Alicia Vernok dijo...

Problema 1:

-El niño está castigado y lo han pegao a la pared. Se conoce que así se aprende más.

-Los niños pueden elegir donde ponen su mesa y aquí mi primo se ha sentao allí pa darle collejas al de alante.

-Estada sentao justo al lado del que ahora tiene delante y la profesora estaba hasta los huevos de que no dejaran de hablar.

Conclusión: con las tres hipótesis anteriores se consigue tranquilidad para dar clase, porque el niño en cuestión no porculiza.

Fallos posibles: si el niño no es un porculero y la situación se prolonga en el tiempo, le están hacienda una soberana putada. Posiblemente dentro de diez años tengamos un cantante de punk, un dibujante de comics o un bloguero cabrón. De todas formas, gracias sistema educativo!!

Concepcion Mendez Casco dijo...

La Educación empieza en casa,en la Escuela la refuerza la maestra y el maestro ¿estamos de acuerdo no?
Pero la realidad es otra;las madres y los padres que nunca se van a implicar en la Educación de sus hijos e hijas,los docentes que no se reciclan,los alumn@s que no tienen interés por estudiar y molestan.
Soy de un Ampa,estoy en el Consejo Escolar,comisiones(las que haga falta) y siempre tratando de fomentar las buenas relaciones entre las familias y docentes,pero no hay manera,cada vez somos menos.
¿Que falla?
Saludos.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Yo que soy padre y he sido profesor (y antes alumno) creo que no se puede culpar por estamentos porque en cada uno de ellos hay culpables e inocentes