31 agosto, 2009

Yo pago mis impuestos


En las películas americanas de mi infancia siempre había un personaje que usaba esa frase para apuntalar sus quejas y exigencias. Confieso que entonces no la entendía y tuve que preguntar qué eran impuestos y por qué decían esa frase. El tiempo me acabó explicando todo y me enteré, no sin dificultad, que las calles, las escuelas y los hospitales se pagan con el dinero de esos impuestos. En teoría paga más el que tiene más, aunque he leído que en Extremadura los asalariados apoquinamos mucho más que los empresarios. Paradójicamente, son éstos los que tienen mejores casas, lujosos coches y visten mejores galas, pero será por alguna razón que ignoro, porque entre gente tan patriota no creo que haya defraudadores. La verdad es que no comprendo a los que se quejan de los impuestos. A mí me gustaría pagar más y envidio a los que tienen que soltar cada año cientos de miles de euros al fisco. Cuando llega la época de la declaración de la renta hasta me suelen devolver dinero y añoro aquel año que gané mucho y tuve que pagar. En cambio, hay quien preferiría reducir los impuestos para que cada uno se pague la educación, la sanidad y hasta la seguridad privada. En el fondo lo que no quieren es tener que pagar servicios públicos que no utilizan para no juntarse con los pobres en las piscinas municipales, en la sala de espera del centro de salud o en el patio del colegio. A lo mejor no es necesario subir los impuestos y todo se resolvería si cada uno pagara lo que le corresponde en justicia y se persiguiera el fraude. Así podríamos decir sin rubor la frasecita de las películas americanas.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 31 de agosto de 2009.

8 comentarios:

Sara dijo...

Javier,
yo deseé más que nunca ser de las que pagan una pasta a hacienda después de conocer Finlandia y Alemania. Así sí, así merece la pena.
Besos,
S.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Yo preferiría pagar los impuestos de Suécia y tener sus coberturas sociales, antes que pagar los pocos impuestos de EEUU.

Paco Centeno dijo...

Totalmente de acuerdo Javier. Más impuestos para más y mejores prestaciones.

Anónimo dijo...

Antes de plantearse subir los impuestos, sería necesario que todo el mundo pagara lo que le corresponde, en este país sumergido.

"El 75% de los empresarios españoles pagan a Hacienda como mileuristas"

http://www.lavozdegalicia.es/dinero/2009/08/31/0003_7939308.htm

Sólo se necesita valor por parte del gobierno, y ganas de enfrentarse a unos cuantos de sus amiguitos. Hace falta que le den medios a los inspectores de Hacienda, que de sobra saben a través de los movimientos de las cuentas del banco lo que gana cada uno.

Harta estoy de ver que médicos, dentistas, electricistas, fontaneros... ingresan en negro miles y miles euros al mes sin declarar. Si un señor que tiene un gran puesto legal de fruta en el mercadillo, que la compra en Mercabadajoz, les contara sus ingresos en negro, iban a delirar. ¿De dónde saca un señor así dinero para comprar inmuebles, fincas y mas fincas puestas a nombre de todos sus insolventes familiares?

Otra inyección económica gigantesca al Estado para el bienestar social de todos sería legalizar ya la prostitución. Estas señoras y sus clientes mueven 18000 millones de euros al año. ¿Por qué somos tan fariseos y negamos la realidad? Eso son residuos católicos. Cada intercambio comercial sexual que se haga con factura, y que esas señoras se legalicen, normalicen y coticen como todos, porque todo el mundo que gana dinero debe declararlo. Basta de hipocresías y moralinas sobre la dignidad de la mujer, negando la evidencia, que hay mujeres explotadas, sí, pero hay también muchas otras que ganan así por elección propia 1000 euros diarios, y esos impuestos hacen falta. Además así se acabarían las explotaciones y las mafias, estarían normalizadas y tendrían su pensioncita el día de mañana.

Bueno, pues eso, que si todo el mundo pagara lo que debe, otros serían los ingresos del Estado. Un abrazo Figueiredo de la anónima, que te sigo leyendo siempre. Ah, muy buenas tus canciones, excepto el sinvergüenza de Macaco, jaja, en mi opinión ese espabilado (nº 1 de los 40, que alternativo, uf), no es digno de compartir blog con muchos de los grandes que aquí has puesto. Lo dicho, hasta siempre.

Anónimo dijo...

Ah, mas que a las películas americanas, a mí la frase me recuerda a esa gran canción de los 80 de La Mode, que por cierto relaciona impuestos y prostitución:

Yo pago mis impuestos
y tu eres mi enfermera de noche.

Yo pago mis impuestos
y tu tienes lo que yo necesito.

Yo pago mis impuestos
y tu me cuidas como nadie lo haría.

Yo pago mis impuestos
y tu lo sabes: sin ti me aburriria.

Tu eres mi enfermera de noche
y siempre estaras a mi lado.

Yo pago mis impuestos
y tu eres mi enfermera de noche.

Yo pago mis impuestos
y tu sabes lo que tanto me gusta.

Yo pago mis impuestos
y tu pareces mi hija incestuosa.

Yo pago mis impuestos
y tambien pago tus vicios y tus cosas.

Tu eres mi enfermera de noche
y siempre estaras a mi lado...

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Gracias anónima. Empiezo por lo de Macaco. A mí me gustaba antes de que fuera nº 1 de los cuarenta. Me gustan muchas cosas que pienso que van a ser siempre minoritarias y un día se hacen nº 1. Me pasó con Sabina y con Amaral.

Me parecen muy interesantes tus aportaciones. a finales de los 90 pedías una factura siempre que ibas al dentista, porque la podías deducir en el IRPF. Una de las grandes reivindicaciones de los médicos de consulta proivada era que no pudiéramos hacer esa deducción los ciudadanos. Y el gobierno del PP se lo concedió. Yo me preguntaba qué narices les importaba a los dentistas nuestra Declaración del IRPF.

Luego lo entendí. Si quieres factura son 100 euros y 80 sin factura. ASí, de la noche a la mañana, los médicos y dentistas empezaron a facturar muchísimo menos en sus consultas privadas. Pero claro, nadie hizo cuentas para ver si había algo de fraude.

Ayer en un bautizo, el cura, antes de que se fueran los padrinos, insistía en que le dieran el sobre. Pensé que era algún documento pero es un "donativo obligatorio" que no tributa, claro.

Sobre la prostitución creo que debatimos hace años. Yo sigo siendo partidario del modelo sueco, de no perseguir a las prostitutas (a las que considero víctimas) y sí a los victimarios (los clientes). Pero admito que la legalización es mejor que lo que tenemos ahora.

Me alegra volver a leerte.

Saludos

Anónimo dijo...

Vale Figueiredo, entonces estamos de acuerdo excepto en Macaco. Aquí te dejo la canción de The Ting Tings (That's Not My Name), de la que el caradura de Macaco PLAGIA vilmente el inicio y toda la percusión para su temita Moving.

Como alguien lo definió, es un Georgie Dann disfrazado de okupa. Y la verdad es que borrachos, todos hemos bailado "la barbacoa" y "Moving". Varía la estética, fundamentalmente. Aunque casi que interesa mas ya un cutre anciano hortera y maldito que un falso perro-flauta con 4 pelotas de la SGAE bailando. En fin, disculpa mis maldades. Como diría mi abuela, para gustos los colores, claro. Un saludo.

Anónimo dijo...

Se me olvidó el video del grupo del que Macaco plagia la percusión:

http://www.youtube.com/
watch?v=6UX0p7uAW2s

Hasta otra.