22 febrero, 2010

Política de gestos

El diccionario dice que un gesto es el movimiento del rostro, de las manos o de otras partes del cuerpo con que se expresan diversos afectos del ánimo. Los expertos dicen que comunican más que las palabras y en cualquier entrevista de trabajo puede ser más determinante que te cruces de brazos o apartes la mirada antes que saber alemán o chino. Tampoco son los gestos un lenguaje universal: en algunos países es un insulto dibujar un cero con el pulgar y el índice mientras que aquí lo usamos para comunicarle a los camareros que un plato está muy bueno. Los portugueses, sin ir más lejos, expresan la exquisitez de una comida tocándose el lóbulo de la oreja y en España juntamos los dedos, los besamos y los abrimos como una flor. Hablar de gestos en política es entrar en un terreno fértil para la ambigüedad: una política de gestos puede describir acciones propagandísticas, sin consecuencias prácticas y que sólo se hacen de cara a la galería; otras veces se refiere a la buena voluntad y disposición para el acuerdo. Los gestos físicos en política ya merecen un tratado aparte, pero tiene uno la sensación de que cualquiera, por insignificante que sea, acaba descalificando a quien los usa, desde aquellos legendarios zapatazos de Kruschev, pasando por los indignos pellizcos de Yeltsin, hasta llegar al alzamiento del dedo corazón de Aznar. Muchos están aprovechando para dar leña al ex presidente del gobierno por el feo detalle del jueves pasado pero, comparándolo con la obscenidad en que se convirtió su segundo mandato, lo del otro día casi podríamos calificarlo como un gesto de su caballerosidad.


La fotografía de Reuters fue captada por Iván Martínez, que merecería algún premio. No es una foto técnicamente perfecta pero el momento lo vale.

3 comentarios:

PM dijo...

Este señor estaría mejor en el rincón del olvido donde muchos le teníamos retirado. ¿Estos (y los otros) son los políticos que nos merecemos? Pobre país...

Anónimo dijo...

Zapatero y sus grandes gestos inútiles e hipócritas han conseguido lo imposible: que el señor de los gestos obscenos, mi antes odiado Aznar, pase a convertirse en un gran político. "Después de tí vendrá quien bueno te hará". Ese señor, que los propagandistas me hicieron odiar, sacó al país de la misma crisis económica y el mismo índice de paro en el que entonces ya la sumió la inútil y corrupta política socialista.

Este odioso señor que dicen nos metió en una guerra, envió tropas dedicadas mucho más a reconstrucción que a la lucha. Al contrario que Zapatero, que manda tropas y tropas a matar a Afghanistán, guerra ante la que todos callan, aunque es tan económica o más que la de Irak. Este Zapatero, aún más lacayo de USA de lo que lo fué Aznar, este Zapatero, baboso pelota de Obama, que para conseguir que su ídolo lo invite y lo quiera manda españoles a matar y morir.

Este socialismo de inútiles de vacíos gestos y derroches llenos, que ha conseguido que pueda admirar por sus obras a alguien tan odioso como Aznar. Grande su mérito. Ya está bien de mentiras, somos algo idiotas (nos guiamos por apariencias de falsa tolerancia), pero no tanto. Ya esta bien de márketing, queremos hechos. Levanto el dedo como mi odiado Aznar ante tanta mierda y tanta mentira. La honradez y la efectividad a veces parece que tienen cara antipática.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Anónimo, contra lo de Afganistán también estamos unos cuantos. Me parece que Zapatero puede estar haciendo algunas cosas mal, no lo niego. Por ejemplo, lo de los 400 euros me pareció un despropósito o los 2500 euros por nacimiento de forma universal. Pero en esta crisis a Zapatero le está tocando recoger los cascotes de un castillo de naipes que subía como la espuma en la época Aznar. A Zapatero se le pueden echar cosas en cara, sobre todo que desde 2004 hasta 2007 no hiciera más por impedir el ascenso de la burbuja inmobiliaria (tal vez no pudo porque eran años en los que parecía que sólo importaba comprar y vender pisos). Pero no hay color. Ni punto de comparación.

En cualquier caso, gracias por tu opinión. Lo mío es simplemente un punto de vista y nada más, tal vez esté equivocado.
Gracias