10 abril, 2016

A propósito de un artículo de Irene Sánchez Carrón en HOY (10/04/2016)

Cuando nació mi hija, una amiga y compañera de Facultad me envió un poema de Irene Sánchez Carrón que tengo entre mis favoritos. Está incluido en el libro Escenas principales de un actor secundario y lo tengo como uno de mis preferidos:

Mientras duermes te miro.

Me recuerdas
el frío de las fuentes en los labios,
el prado debajo de la espalda,
la indescifrable danza de las nubes,
el dulce sabor de diminutos dedos en la masa,
la tierra en las uñas,
los pies mojados en los charcos,
los bolsillos repletos.

Contigo junto a mí
los días recobran la suave textura de la cera
y repiten mil veces el amanecer.

Contigo junto a mí
veo pasar de largo la tristeza.

El domingo 10 de abril de 2016, mi admirada Irene publica su extensa columna de domingos alternos en el diario Hoy con el título de Podemos, primera temporada, en la que expresa su opinión sobre esta formación política y que no es muy buena. Lo que sí me llama la atención es que para argumentar una opinión desfavorable hacia esta organización política se sirva de algunos datos de muy dudosa veracidad y de las informaciones que gran parte de los medios difunden, sin pararse a analizar las fuentes directas.

Habla de un proceso de decrepitud y afirma que “al día siguiente de conocerse los resultados de las elecciones, Iglesias echó mano del guion equivocado y optó por la estrategia de las espadas láser y las líneas rojas”. La realidad es que no fue nada más conocerse los resultados electorales, que fue el dia 22 de enero, nueve días después de que, sin comerlo ni beberlo, el PsoE hubiera decidido entregar la mesa de la Cámara al PP+C’s (no teniendo ambos la mayoría en la Cámara) e intentando relegar a lo más alto del graderío a la formación política morada. Como publiqué en esta entrada de mi blog, la oferta de un gobierno de progreso se hizo respetando la formalidad institucional con exceso de celo (según mi punto de vista) puesto que Pablo Iglesias esperó a haber comunicado al jefe del Estado su intención antes que a nadie, algo que le han reprochado hasta los monárquicos (ver para creer).

Además, y como demuestro en esa entrada y con el vídeo delante, Iglesias propuso aspectos fundamentales sobre los que dialogar (no “líneas rojas”, horrible expresión) y solo después habló de que un gobierno sostenido por 5.300.000 votos del PsoE + 5.100.000 de Podemos y 900.000 de IU debería tener una composición que trasladara el apoyo popular. Algo similar a lo que durante años hizo el PSE en el País Vasco, donde Ramón Jáuregui fue vicepresidente a una distancia similar del PNV.

Habla de “agresiones y faltas de respeto al PSOE” sin caer en la cuenta que fue el PsoE el que se negó desde el primer momento a hablar nada con Podemos y entregó su programa de izquierda moderada a Ciudadanos, que se vanagloriaba días antes de la fallida investidura de haber colado el 80% de su programa en el pacto. Si alguien ha ninguneado a 5.100.000 ciudadanos  que votaron a Podemos ha sido el Psoe, que ha preferido hacer bloque con un grupo que proviene de la derecha como el PP (el propio Pedro Sánchez lo dijo en campaña). Además, miembros del propio PsoE lo reconocen.

También habla de “ceses tajantes y unilaterales” e imagino que no sabía que solo ha habido uno, que estaba estatutariamente en su mano poder efectuarlo y que ha sido refrendado unánimemente por todo el órgano democrático que debía hacerlo. Lejos de haber suscitado una crisis, en el interior de Podemos se respira todo lo contrario, la posibilidad de volver organizativamente a los orígenes.

 Finalmente se hace eco de las últimas oleadas de noticias sobre la financiación de Podemos, que han llegado al esperpento de incluir entre los financiadores a una fundación de El Corte Inglés por el mero hecho de que Pablo Iglesias recibió una beca de la misma muchos años antes de que se pudiera imaginar la formación de un partido. No hay nada como ir a las fuentes https://transparencia.podemos.info/

Podemos tiene defectos y ha cometido errores, como todo colectivo humano. Muchos los hemos criticado desde dentro y desde fuera: creo que se puede y debe ser profundamente radical para acabar con los peligros que suponen para la mayoría de la humanidad las normas y leyes fraguadas por y para beneficio de los grandes capitalistas, pero hay que hacerlo con las mejores formas y con el escrupuloso respeto a los Derechos Humanos. Los que llevamos décadas dedicándonos a esto último sabemos que hay cosas de Venezuela que son indefendibles, como también es verdad que quienes tienen mucho interés en hablar de Venezuela y no de otros lugares en los que se violan los derechos humanos es por razones bien vergonzantes (Los enlaces son de EL PAÍS para que no parezcan “parciales”).

Seguiré leyendo a Irene Sánchez Carrón, a la que sigo en domingos alternos, y de la que siempre recuerdo aquel poema, pero tenía la obligación de aclarar unas cuantas cuestiones porque tengo la certeza de que algunos hechos no han sido como ella los ve. Se puede estar en desacuerdo sobre si la LOGSE era mejor o peor que la LOMCE, pero afirmar que esta última es más integradora y fomenta más la cooperación sería faltar a la verdad objetiva.


Por cierto, el socio del PSOE se negó a votar la paralización de la LOMCE en el Congreso esta misma semana, imagino cómo estarán las militantes y votantes socialistas que tanto han peleado durante estos años con sus camisetas verdes, defendiendo una escuela pública de calidad, al ver al socio de gobierno con tales posturas.

En la fotografía el artículo de Irene Sánchez Carrón al que hago referencia.


1 comentario:

Pedro Cardona dijo...

Magnífica respuesta. Quien tiene la obligación de ser veraz al analizar a la sociedad no pueden utilizar fuentes contaminadas, fuentes de medios pagados por el capital empeñado en evitar el acceso al gobiernos de Podemos, ante el temor de que sus desmanes queden al descubierto y que esto suceda en una sociedad donde la justicia sea neutral con unos altos tribunales que no obedezcan a los partidos políticos.