12 febrero, 2006

Sin complejos




Se van destapando sin pudor los que durante mucho tiempo acreditaron pedigrí de demócratas. Muchos nos habían hecho creer que lucharon contra la dictadura y hasta contaron batallas contra los grises. Hace algunos años hubo quien habló de quitarse los complejos y el problema es que algunos se están desmelenando y no sienten rubor en plantear la incorrección política como bandera. Buen ejemplo es el entrenador de fútbol italiano que atribuye a los españoles la gran virtud de conjugar la creatividad e imaginación latina con el orden y la poca burocracia heredada de Franco. ¡Qué bonito que el señor Capello, que vivió por aquí un añito, no tuviera que darse de bruces con los problemas burocráticos que nos manejamos el resto de mortales! Si vuelve por aquí le recomendaremos algún libro de historia para que aproveche los minutos ganados con nuestras ágiles y eficaces administraciones.
Durante algún tiempo existían reparos para alabar a los dictadores y hasta nos sorprendían los chilenos que justificaban golpes de estado por la pujanza económica lograda. Si hoy no ponemos remedio, nos empezarán a llegar apologías del franquismo no sólo con el rancio formato de la loa a los pantanos sino con sibilinas referencias a la añorada disciplina escolar de la época o al orden en general, como el amigo Fabio. El italiano ya ha rectificado porque se ha dado cuenta del lodazal en el que se había metido pero es preocupante que se extienda una falta de aprecio por las libertades que sólo se explica porque ya no recordamos lo mal que se vive ellas. No es que no tengan complejos: lo que no tienen es vergüenza. http://javierfigueiredo.blogspot.com/

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 13 de febrero de 2005

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Por desgracia el abuso que hacen algunos de la libertad coarta la de muchos.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

De la libertad no se abusa nunca. Otra cosa es que haya quien crea que su libertad le permite pisar a todo el que quiera. Pero esos no aman la libertad, sólo quieren SU propia libertad. Los que amamos la libertad nos encanta que los demás disfruten su libertad

Anónimo dijo...

y ¿qué hacemos con los que no aman mas que su libertad?

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Convencerles para que nos dejen ser libres

Anónimo dijo...

¿Cómo?