16 diciembre, 2007

Las costumbres

Quienes saben de estas cosas cuentan que la costumbre de celebrar por todo lo alto el solsticio de invierno se remonta a la prehistoria. Luego las religiones han ido aprovechando la coyuntura de una festividad arraigada por la posición de la tierra respecto al sol. No todas las costumbres tienen tanta solera porque eso de las comidas de empresa es muy reciente. Las hay de todo tipo: desde la que sufraga el patrón para desgravarse algo y compensar lo explotado con cuatro gambas, hasta la que paga cada currito con café, puro y barra libre como en las bodas. Luego están las sorpresas que te da la vida, cuando descubres que el contable con tres vinos baila los pajaritos de rodillas y que la jefa de ventas imita a la perfección a Madonna y llama pichurri al director general. Hay quien define a estos acontecimientos como el carnavalito del entorno socio-laboral. Lo mejor en estos casos es mantener la sobriedad para poder reír cuando ves a los colegas de cada día haciendo el gorila con un chocolatero llamado Paquito o haciendo una coreografía de cortes de manga al el grito de ¡Macarena! Me pregunto si existe una Dirección General de Costumbres que las va introduciendo en nuestras vidas o si se encarga una consultoría que subcontrata a guionistas baratos. En cualquier caso, rara costumbre es ésta que hace que al día siguiente nadie hable del evento porque o no se acuerda o le avergüenza recordar. Puestos a elegir nuevas costumbres uno no sabe si preferir los papanoeles trepadores de balcones o los petardos del aguinaldo. Como dice un colega: en estas fechas no se sabe si es mejor sufrir o no sentir nada.


Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 17 de diciembre de 2007


7 comentarios:

Hitos dijo...

Buenas querido Figueiredo. Me dá un poco de apuro comentar en tu blog (vaya nivelazo que hay) pero quería pasar a saludarte y me quedé leyendo un ratito.
Saludos desde Alcántara

Puntos de vista y ... nada más dijo...

¡Hola!

Nada de apuros. Esto es un espacio que tengo hace tiempo para reflexionar, publicar las columnas de EL PERIÓDICO EXTREMAADURA y debatir muy abiertamente. Se admiten todo tipo de comentarios: triviales, profundos, eruditos, campechanos, ceremoniosos, cotidianos, a favor, en contra e incluso visceralmente opuestos.

Así que sólo me queda dar la bienvenida a este pequeño panel de anuncios colgado en la red.

Un saludos y a disfrutar de esas bonitas tierras de la frontera.

Anónimo dijo...

Un saludo de la anónima habitual. Sé que admites comentarios de todo tipo, pero campechanos, jaja.. que miedo. Bueno sólo era una broma monárquica.
Muy buena la descripción de las lamentables comidas de empresa en estas fechas. Hoy he oido en la radio un anuncio de un conocido club donde se proponen reservados para comidas de empresa masculinas, con chicas incluidas, claro. Sin comentarios.
En fin, felices vacaciones de invierno a todos. Yo en estas fechas como dice tu colega, prefiero no sentir, tengo malos recuerdos y no pienso sufrir mas en estas fechas, a no ser que sea imprescindible. Así que, a sentir las vacaciones, que siempre vienen bien... y luego las rebajas, jaja, consuela algo de ropa nueva a mitad de precio, cada uno que se de algún gusto y se relaje. Saludos.

Anónimo dijo...

Esta es época de amor y compartir. Es verdad, que mejor símbolo en una empresa que el hecho de que los empleados compartan prostitutas que den amor... Es época de compartir alcohol, época de llenar los bares el día 24 para llegar a la cena de nochebuena lo suficientemente borrachos como para no enterarnos de nada y evitar sufrimientos inútiles... El carnaval navideño ha llegado... Figueiredo lo ha descrito muy acertadamente... No tengáis miedo, cerrad los ojos y dejáos llevar... ah, y no seáis besugos, no comáis besugo, comed conejo, que es barato y siempre alegra...

Hitos dijo...

Hola otra vez. Sólo decir un par de cositas
... cómo será lo de la cena de empresa que los que no la hacemos nos vemos como bichos raros (si no tienes hipoteca ni cena de mepresa.. no existes) conste que no me gustan porque me parecen una atentica trampa, deporte de riesgo
... había pensado unas migas con leche para cenar en nochebuena (pasando del consumismo) pero al precio que se puso el pan y la leche va a ser una cena de lujo
... como estamos tan cerquita de Portugal tengo amigos que hacen las campanadas dos veces, una aquí con la familia y uvas frescas (tradición) y otra en Segura con los amigos y uvas pasas (no se si es tradición)

Antonio Parra dijo...

La última entrada de mi blog, acompañada de duras imágenes, hablo un poco de la Navidad, lo justo como para desmitificarla:
Por supuesto FELIZ NAVIDAD para todos. ¿Pero todos pueden disfrutar de esa "Felicidad"?
Joder!! hay veces que se me "caen los palos del sombrajo". La hipocresía humana es tan grande que no se como nos se nos cae la cara de vergüenza cuando pronunciamos algunas palabras.
Y un comentario a la entrada, es contundente:
"Hoy acabo de recibir una postal de navidad con una frase que puede ser una colaboración y aportación a tu comentario de imágenes. La frase es de Pedro Arrupe S.J, y dice así: ""No me resigno a que cuando yo muera, siga el mundo como si yo no hubiera vivido". Es una llamada a la acción, no?. Saludos desde el blog hermano Compartiendopinion.

Saludos

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Gracias por los comentarios. La verdad es que cualquier lucha contra el consumismo, por mínimo que sea, siempre acaba por recibir críticas y por ser incomprendida. Pero tambi´ñen fueron incomprendidas las primeras sufragistas, los primeros anti-esclavistas, etc


Conocía la frase pero no sabía que era de Arrupe. Es una frase que nos llena de vitalidad a quienes creemos que la utopía no es el "no lugar" que decían los griegos sino "una situación que aparentemente todos ansían pero que es incómoda por alguna razón inconfesable y acabamos por no luchar por ello".

Así que a seguir luchando.