17 septiembre, 2008

Sin ánimo de molestar


Sé que a muchas personas que visitáis este blog os parecerá una barbaridad, pero entended que para un asmático es reconfortante leer cosas de este tipo. Le sirven a uno para recordar que no está solo en el mundo.

9 comentarios:

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola Javier:

Comparto tu punto de vista también en este aspecto, te lo dice otro asmático.

Un abrazote.

Sara dijo...

Comparto, y eso que soy una exfumadora, orgullosa de serlo (fumadora y ex, orgullosa en ambos casos).
Besos,
S.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Siempre me despido deseando salud. Hoy más que nunca. Pero no quiero hablar mucho del tema, que me llaman fundamentalista porque no me gusta respirar el humo de los demás.

SALUD!!!

Paco Centeno dijo...

Casi tres años después de dejar de fumar empiezo a ser más consciente del daño que el tabaco produce. Pero sí, es un tema muy sensible.
Saludos

Alicia Vernok dijo...

Yo es que aquí no puedo opinar mucho: soy un talibán anti-tabaco. No he fumado nunca, ni ganas.

Hitos dijo...

Yo me estoy quitando. Tengo fecha límite hasta el 30 de septiembre. Diossssssssss mio, que poquito me queda (me enciendo uno ahora mismito, no hay que perder oportunidades)

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Las sorpresas que da la vida: hubiera pensado que quienes fumáis no lo hacéis y al contrario.

Sara dijo...

Hitos,
no es por presumir, pero yo dejé de fumar de golpe. Me marqué un día, como tú, y compré chicles de nicotina, le pedí a mi médico que me recetase las pastillas para dejar de fumar y además compré, por las dudas, unos parches. Llegó el día y no fumé un cigarro, lo deseé, pero no lo hice. Y al día siguiente, con ganas aún de fumar, tiré a la basura la caja de pastillas sin estrenar, los chicles y los parches. Fue algo así como: lo hago por mis santos coj... Y salió bien, de momento. Eso sucedió hace ahora cuatro años y, la verdad, me encanta el olor de un cigarro recién encendido, ese olor a tostadito, pero odio el que viene detrás...

Javier,
no sé si te sorprenderá de mi, pero yo fumé dos paquetes diarios durante un año...ahora me fumo lo que los demás exhalan, ya sabes...
Besos,
S.

Puntos de vista...y nada más dijo...

Debo confesar que no he dado nunca una calada a un cigarrillo ni he puesto la boca en etubo de escape de un autobús subiendo una cuesta. Se lo debo a mi rebeldía. Tras el verano de 1º de BUP todos mis amigos fumaban. La forma de llamar la atención fue no fumar y me ha ido de maravilla. Echando cuentas desde los 14 años podría haber ahorrado 5.000 euros en tabaco si hubiera puesto todo en una cajita. Ni que decir tiene que no lo hice y no tengo esos 5000 euros.

Yo creo que merece la pena. ENtrar en un restaurante sin humo es algo que acabarán por agradecer hasta los fumadores.

Eso sí, me parece muy bien que la gente que quiera fumar lo haga, pero que lo haga como cuando yo bebo un mojito, sin salpicar a nadie.

ASí que Hitos, ánimo, que hay vica más allá de la nicotina. ¿Vas a permitir que una sustancia te domine y te diga lo que tienes que hacer? ¿Hasta ahí podíamos llegar!!!!

Sara, me alegro mucho que lo consiguieras. Imagino que, además, te servirá de ejemplo para conseguir otros retos que te propongas