24 mayo, 2010

Elecciones a mercados financieros

La semana pasada, en un arrebato de impotencia ante las noticias que leía, decidí crear un grupo en una red social con la esperanza de que toda la humanidad me siguiera. Cuando escribo estas líneas el número de adeptos alcanza una cifra que no sabría como calificar pero que no es descomunal. Trece para ser exactos. El grupo se llama “Quiero votar en las elecciones a mercados financieros”. Y es que uno no aguanta más: estoy harto de leerme de cabo a rabo cada programa electoral, sopesar cada propuesta, agruparlas en columnas para ver y comparar lo que más me conviene a mí y la opción que es menos nociva para el planeta. Y al final no vale para nada porque sí, son los mercados financieros los que acaban diciendo a los gobiernos lo que deben hacer y lo que no. Esto ya ha dejado de ser un grave problema económico para convertirse en una herida de muerte en los pilares de la democracia. Si mis gobernantes, a los que elijo para obrar de una manera y no de otra, se dedican a hacer lo contrario de lo prometido para satisfacer lo que dicen unos señores a los que no he votado y de los que no sé nada, entonces quiero que se cambien las reglas del juego. Quiero que esos que llaman mercados financieros se presenten a las elecciones, hagan sus listas electorales, den mitines, participen en los debates televisados y rindan cuentas. Esa y no otra es la única vía que deberíamos aceptar como método de intervenir en la política. Cualquier otra forma de influencia o intervención me recuerdan, en el fondo, a las que describía Roberto Saviano en su libro Gomorra. Y me imagino que por ahí no vamos a pasar. ¿O sí?

1 comentario:

Los viajes que no hice dijo...

Yo también quiero votar a mercados financieros. Al menos no votaría a un partido de izquierdas que acaba de cargarse todas las bases de la socialdemocracia mirando para otro lado y sin rumbo ninguno.

Y no escribo más porque no tengo tiempo, pero el tema me cabrea, me cabrea...,