La radio

#diamundialdelaradio Día de la radio. Iba a empezar 7º de EGB, era el verano de 1978, y mi tía me trajo de Andorra (cuando se iba allí a por esas cosas) un transistor de radio que solo tenía AM, con una carcasa de plástico roja-anaranjada y con la que me iba a dormir todos los días. Desde entonces no he pasado ni un solo día sin escuchar la radio. En aquella época había un programa sobre educación, que presentaban un tal Gabilondo y una tal Milá, y que se llamaba "Queremos saber". (Luego ella usó ese título para un programa televisivo). Desde entonces he sido muy ecléctico en cuanto a los gustos. Disfruté con el humor de Gomaespuma en los 80 y fui un fanático de Radio 3 ("Tiempos Modernos" con Manolo Ferreras, Poblet y Rioyo; luego llegaría "Trébede" "Discópolis" o "Flor de Pasión"). Una vez gané un concurso en "No es un día cualquiera" de RNE (única vez en mi vida) y descubrí a gente que me hacía pensar en los programas de Julia Otero (Manuel Delgado a primeros de los 90 y a Noelia Adánez ultimamente). Me encanta la voz de Maria Flor Pedroso en Antena 1 (Portugal) y reconozco que escucho todos los días un programa de humor en catalán llamado "La Competència" (Espero que no me llamen a declarar al Supremo por esto). Tengo muy buenos amigos y amigas que hacen radio por aquí cerca (no voy a nombrarlas a todas porque seguro que me dejo a alguna). Últimamente disfruto con el mejor programa que he escuchado en estos 40 años de afición. Se llama "A vivir que son dos días" y lo lleva un tal Javier del Pino": desde la música a la selección de los temas, desde las personas invitadas a casi todos sus colaboradores, hacen de él uno de los mejores alicientes del fin de semana. Si no lo habéis hecho, descubrid la radio.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La profe de latín

De humanos y derechos

Una maestra llamada Justa