08 octubre, 2012

En las calles


Cuando uno cambia la disposición de los muebles en casa tarda un tiempo en acostumbrarse. Incluso el eco es diferente y uno no termina de acomodarse hasta que llega un día en el que ya no te acuerdas de cómo estaba antes. Abandonamos la contraportada y nos colocamos en las páginas del medio, como más resguardados, con la tranquilidad de que ya no veremos nuestra fotografía en una esquina de la barra y con manchas de café. Al abrigo de las páginas centrales da la sensación de que se puede escribir cualquier cosa y que podríamos afirmar más facilmente, por ejemplo, que el que ha prohibido comer en las calles de Roma es un mentecato. Pero no sería ni elegante ni inteligente. Primero porque dudo de que se llegara a enterar del insulto el alcalde Gianni Alemanno y, en segundo lugar, porque las ofensas y las agresiones no suelen servir para modificar los comportamientos ajenos. ¿Acaso creen que el juez Pedraz va a ser otro tras haber escuchado lo de pijoácrata? Mas vale dejarse de insultos y preocuparse por lo único que le queda a los que nada tienen: la calle, ese lugar al que te envían -precedido de cuatro letras- cuando ya no quieren que estés en un sitio. En Roma no te dejan ni dar bocado al aire libre y por aquí quieren modificar las leyes para que quienes ponen en tela de juicio el orden establecido no formen grupos, circulen y se disuelvan. Ya murió el que dijo que la calle era suya, pero algunos de sus secuaces estarían dispuestos a superar, en pleno siglo XXI, la ya mítica frase del fundador del partido. Acabarán privatizando la intemperie y cobrando el IBI a los sin techo. Al tiempo.


Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 8 de octubre de 2012

1 comentario:

Pilar Alberdi dijo...

Y el aire... Te ha faltado decir que también nos cobrarán el aire contaminado que no han sabido controlar.
Es una hora difícil para España, por eso mismo, debería ser un momento de reflexión para los políticos que tienen en sus manos el poder que les dio el pueblo.
Yo no sé los nombres de las personas que están en la manifestación, pero sin duda se llaman: descontento, frustración, paro y desilusión.
Saludos.